La forma más inteligente de invertir en oro es no colocar en el metal la mayor porción de nuestro presupuesto y menos aún poner en el oro el 100% de nuestro dinero. Este es el gran error de muchos inversionistas. Es cierto que podemos ganar mucho dinero extra, pero también es cierto que podemos perder mucho dinero.
Creemos que lo mejor es invertir una porción no muy importante del patrimonio, sobre todo en el caso de ahorristas pequeños y medianos.





Durante el tercer trimestre la demanda mundial de oro ha aumentado un 6% interanual, hasta alcanzar las 1.053,9 toneladas métricas, valoradas en 57.700 millones de dólares.



